
Unos científicos dejaron caer gotas de agua sobre las hojas. Al principio, las hojas se cerraban. Luego cayeron más gotas de agua en las hojas. La planta aprendió a no cerrar sus hojas. Las gotas de agua no hicieron daño a las hojas. Incluso al cabo de dos semanas, las plantas lo recordaban. Las hojas no se cerraban cuando les caían gotas de agua.
¿Qué opinas tú? ¿Cómo ayuda a un ser vivo aprender algo?
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